Conservación (ambiental) a golpe de sentencia

Algo falla cuando tienen que ser los jueces los que dicten las medidas de conservación en este país. Alguien dirá que son minoritarias, que el porcentaje de conflictos ambientales es muy bajo, que no son representativas, o afirmaciones similares, que tienen prueba tan difícil como la contraria. No obstante, y dicho desde la propia experiencia de años dedicado al Derecho ambiental, podría afirmarse que cada vez son más relevantes los pronunciamientos judiciales que devienes esenciales para la gestión ambiental en nuestro Estado. ¿Cuáles son las causas? Una puede ser el intento de muchas decisiones administrativas de bordear la legalidad ambiental. Otra, la percepción de la sociedad de la necesidad de defender sus derechos colectivos ante los Tribunales.

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El Tribunal Supremo confirmó el auto.

Al fin hemos llegado al Tribunal Supremo y, lo que es más importante, nos ha dado la razón: confirma las medidas cautelares. Alguien podría pensar que soy un paranoico de las medidas cautelares, pero quien esté en la brega del contencioso-administrativo sabrá que si consigues cautelares tienes justicia. En caso contrario, no. Sobre todo si trabajas en temas ambientales.
Pues como decía, el TS ha confirmado un auto de cautelares que suspendió la autorización de un parque eólico, no Valdesamario, sino otro de al lado. Lo importante, la doctrina que puede ir asentando: deben hacerse la evaluaciones de impacto ambiental teniendo en cuenta todos los elementos necesarios para que el parque funcione; también los parques colindantes. Esto es esencial para lograr una justicia ambiental eficaz.

Artículo en la revista Quercus sobre el control judicial de los parques eólicos

Podéis echar un vistazo a los últimos pronunciamientos de la Justicia sobre unos parques eólicos en zona más meridional de Urogallo cantábrico. Es una tribuna de opinión en la revista Quercus.

El TSJ de Castilla y León argumenta la ilegalidad de la fragmentación de los proyectos así como la inadecuada evaluación de impacto ambiental realizada.

Fiscales al rescate de las aves

Por fortuna la fiscalía, o como dice llamarse, el Ministerio Fiscal empieza a actuar más enérgicamente en el contencioso-administrativo ambiental, y las instrucciones impartidas desde el coordinador estatal empiezan tener respuesta. Los fiscales están empleando la legitimación que les ha otorgado la ley para no sólo interponer recursos ante los Tribunales contencioso-administrativos, sino también, solicitar medidas cautelares en ese orden jurisdiccional.

Un reciente caso, el recurso y solicitud de cautelares contra tres parques eólicos en Valencia. Se ampliará información.

La pregunta que nos podemos hacer ahora, y ¿por qué no se emplean las medidas provisiones penales en estos casos tan graves? ¿Alguien tiene una idea?

La protección jurídica de las montañas de los osos

En la página web de la Fundación Oso Pardo, recién renovada y potenciada, podéis encontrar un breve artículo mío sobre la protección de las montañas de los osos en España. Por supuesto que también eso protege al oso directamente. Pero bueno, es mejor que lo leáis.

http://www.fundacionosopardo.org/media/docs/La_proteccion_juridica_del_oso_Carlos_G._Anton.pdf

Visitad la página de la FOP, merece la pena.

Esperando un auto

El abogado que recurre contra la Administración intentando parar algún desaguisado ambiental siempre desespera hasta que llega el Auto, y no es una automóvil, sino la deseada resolución del tribunal, sobre las medidas cautelares que ha solicitado. Pasa un día más y no llega, mientras, las obras continuan. Puede ser un cielo abierto, una parque eólico, una pista, una presa, una línea de alta o altísima tensión, o cualquier actividad. El cliente y el abogado desesperan: la justicia es así.

Y cuando llega el Auto se puede decir que el pleito se decanta; si la cautelar no se ha conseguido, toca la resignación. Si se consigue, toca intentar ejecutar la paralización, y la guerra continua.

Hoy he estado esperando un Auto en especial. Tiene que ver con una Urogallina y con la depresión de alguien que está realizando su tesis doctoral sobre unas tetraonidas que muy probablemente desaparecerán si mañana no llega ese Auto. Quizás llame el procurador y, sin colgarle, empiece a enviar un mensaje: “Manuel, es posible que aún salvemos tus gallos y puedas acabar la tesis, una tesis de algo vivo y no de historia animal”. O quizás no, y haya que esperar el próximo auto.